La temporada 2026 aún no comienza, pero dentro de las instalaciones de los Dallas Cowboys el mensaje es claro: el objetivo no es únicamente regresar a los playoffs, sino competir por el Super Bowl.
Después de cerrar la campaña anterior con marca de 7-9-1 y quedarse fuera de la postemporada por segundo año consecutivo, la organización texana encara un nuevo ciclo con una ofensiva que mantiene gran parte de su potencial productivo y una defensa que ha sido objeto de una profunda reconstrucción para corregir las deficiencias que marcaron el desempeño del equipo en 2025.
El mariscal de campo Dak Prescott reconoció que la ausencia en los playoffs durante las dos últimas temporadas sigue pesando dentro del vestidor. Sin embargo, aseguró que la expectativa interna es mucho mayor que simplemente volver a enero.
«Es una lástima», declaró Prescott al referirse a las recientes eliminaciones. «Ese es nuestro objetivo, es lo mínimo. Cuando tienes un equipo como este y han hecho todo lo posible durante la pretemporada, obviamente tenemos que mejorar en ataque, pero cuando sabemos que ya estamos mejorando en defensa, eso es lo mínimo».
Las palabras del quarterback reflejan la confianza que existe en una plantilla que, sobre el papel, presenta cambios importantes en la defensiva, una unidad que terminó entre las más vulnerables de la liga la temporada pasada y que fue señalada como uno de los factores que frenaron las aspiraciones del equipo.
La transformación defensiva comenzó con la llegada del coordinador Christian Parker, de 34 años, quien ha asumido la responsabilidad de reorganizar un grupo que durante las actividades de primavera ya mostró señales de avance. Durante el minicampamento, la defensa logró complicar el funcionamiento de la ofensiva en varias sesiones, una situación que lejos de generar preocupación fue interpretada como una señal positiva por el cuerpo técnico.
El entrenador Brian Schottenheimer no ocultó su confianza en el plantel que tiene a disposición. Tras concluir el minicampamento obligatorio, aseguró que observa condiciones suficientes para competir por el máximo objetivo de la NFL.
«Me siento muy, muy confiado y creo que vamos a encontrar la manera de estar en ese partido y ganarlo», afirmó en referencia al Super Bowl.
El entrenador también dejó clara su filosofía al sostener que los campeonatos suelen construirse desde la defensa.
«Creo que la defensa gana campeonatos. Lo creo firmemente. Así que si la defensa está causando dolores de cabeza, me parece bien», señaló.
El optimismo no se limita al cuerpo técnico. Prescott incluso lanzó una promesa directa al tackle defensivo Quinnen Williams, una de las incorporaciones que buscarán fortalecer la línea defensiva. El quarterback reveló que, al conocer que el jugador nunca ha disputado un partido de playoffs, le aseguró que esa situación cambiará en la próxima campaña.
«Le dije: ‘Te llevaré a los playoffs. Necesito que vayas y nos ayudes a ganar'», relató Prescott.
Las declaraciones reflejan el ambiente que rodea a los Cowboys mientras se preparan para el inicio del campamento de entrenamiento. La organización considera que ha corregido una de sus principales debilidades y que cuenta con las piezas necesarias para competir en la Conferencia Nacional.
Sin embargo, la presión también aumenta. Las expectativas generadas durante la primavera deberán trasladarse al terreno de juego cuando inicie la temporada regular. En Dallas existe confianza en el proyecto, pero el reto será convertir las promesas, el optimismo y las proyecciones de verano en victorias durante el otoño y el invierno.
La apuesta ya está hecha. Prescott prometió playoffs. Schottenheimer habló de ganar el Super Bowl. Ahora, los Cowboys deberán demostrar que el discurso puede sostenerse cuando llegue el momento de competir.

