La Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) colocó a las micro, pequeñas y medianas empresas en el centro de su estrategia de competitividad internacional al sostener que México debe dejar de ser un proveedor de bajo valor agregado y avanzar hacia la formación de empresas capaces de liderar mercados especializados a nivel mundial.
Durante la inauguración de las Juntas Internacionales 2026: Hidden Champions México, el presidente nacional de Coparmex, Juan José Sierra Álvarez, planteó que el principal desafío para el país no es el tamaño de sus empresas, sino su capacidad para desarrollar conocimiento, innovación y especialización que les permita competir por valor y no únicamente por precio.
El dirigente empresarial retomó el concepto de Hidden Champions, desarrollado por el economista alemán Hermann Simon, para explicar que miles de empresas medianas en el mundo han alcanzado posiciones de liderazgo internacional sin ser ampliamente conocidas, gracias a que dominan un nicho específico, desarrollan capacidades difíciles de replicar y construyen relaciones de largo plazo con sus clientes. Bajo esa lógica, afirmó que México cuenta con condiciones para generar sus propios casos de éxito.
Uno de los mensajes centrales del discurso fue que el fenómeno del nearshoring y la reconfiguración de las cadenas globales de suministro representan una oportunidad que sólo podrá aprovecharse plenamente si las empresas mexicanas dejan de participar únicamente como proveedores básicos y evolucionan hacia socios estratégicos dentro de las cadenas de valor de América del Norte. El llamado fue a fortalecer capacidades propias, innovación y especialización para incrementar su presencia en los mercados internacionales.
Sierra Álvarez advirtió que ese proceso requiere un entorno que acompañe el crecimiento empresarial. Entre los factores que consideró determinantes mencionó la formación de talento especializado, el acceso al financiamiento, el fortalecimiento de los clústeres industriales, la innovación y una mayor participación de las grandes empresas en el desarrollo de proveedores nacionales más competitivos. Señaló que el crecimiento de las MiPyMEs depende tanto de sus capacidades internas como de un ecosistema que favorezca su consolidación.
Otro aspecto sobresaliente del mensaje fue el cambio de paradigma que propone Coparmex para las empresas mexicanas. El organismo sostiene que competir por costos ya no resulta suficiente y que el objetivo debe ser construir ventajas competitivas difíciles de imitar mediante la especialización, el desarrollo tecnológico y la generación de valor agregado. Esa visión, afirmó, permitiría a las empresas mexicanas convertirse en referentes dentro de sus sectores y ampliar su presencia en mercados internacionales.
El dirigente también dirigió un mensaje a los participantes del encuentro al señalar que el intercambio de experiencias con empresarios y especialistas busca ofrecer herramientas prácticas para identificar nuevos mercados, fortalecer capacidades y acelerar los procesos de internacionalización. Enfatizó que una nueva perspectiva puede abrir oportunidades de negocio que aún no han sido identificadas por las empresas nacionales.
La idea que atraviesa todo el posicionamiento de Coparmex es que México sí tiene empresas con talento y conocimiento para competir a nivel global, pero el reto consiste en que un mayor número encuentre su especialización, consolide ventajas competitivas propias y alcance posiciones de liderazgo dentro de los mercados donde participa. Bajo esa premisa fueron inauguradas las Juntas Internacionales 2026: Hidden Champions México, concebidas como un espacio para impulsar la internacionalización y la competitividad de las empresas mexicanas.

