Colectivas feministas de Michoacán cuestionaron el uso del discurso feminista dentro de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo (UMSNH) y exigieron a las autoridades universitarias rendición de cuentas, transparencia y respeto al derecho de la comunidad a formular críticas sobre la gestión institucional.
El posicionamiento, emitido el 27 de agosto de 2026, surgió después del mensaje público de la rectora Yarabí Ávila González y fue suscrito, entre otras agrupaciones, por la Colectiva Jurídica Feminista, Baubo Ultrapúrpura, Colectiva Thánatos y Sinergia Violeta.
Las organizaciones señalaron que el feminismo no debe convertirse en una herramienta de poder ni utilizarse para deslegitimar cuestionamientos dirigidos contra servidoras públicas. En uno de los puntos centrales de su pronunciamiento establecieron que “la crítica al desempeño de una servidora pública no constituye, por sí misma, violencia de género”.
Las colectivas sostuvieron que la defensa de los derechos de las mujeres implica también cuestionar las formas en que se ejerce el poder y demandar que las autoridades respondan ante los señalamientos de la comunidad universitaria.
El documento plantea ocho puntos, entre ellos el rechazo a lo que las agrupaciones denominan “apropiación utilitaria de los principios y demandas construidos históricamente por el movimiento feminista”, así como la exigencia de garantías para el ejercicio de los derechos humanos de las mujeres dentro de la Universidad Michoacana.
También expresaron su respaldo a la consejera universitaria Carolina Fernanda Arroyo Pérez, quien enfrenta un proceso de amparo relacionado con su derecho a representar al estudiantado.
Las organizaciones advirtieron además sobre el riesgo de trasladar prácticas de instrumentalización del feminismo a otros espacios de poder y representación. Por ello, llamaron a partidos políticos y actores públicos a revisar los antecedentes de quienes buscan ocupar cargos, particularmente cuando existen señalamientos sobre posibles irregularidades o cuestionamientos respecto de su compromiso con la agenda de las mujeres.
El pronunciamiento coloca en el centro de la discusión universitaria la relación entre feminismo, ejercicio del poder, crítica pública y rendición de cuentas, en medio de las diferencias generadas por la posición de las autoridades de la Universidad Michoacana.
Las colectivas cerraron su documento con una definición sobre el tipo de institución que plantean: “Por una Universidad a favor de la igualdad sustantiva, con responsabilidad ética y apegada al Estado de Derecho”.
Con ello, las agrupaciones feministas establecieron que la defensa de la igualdad sustantiva no excluye el escrutinio sobre quienes ejercen responsabilidades públicas y que el discurso de género, sostienen, no debe utilizarse para evitar la crítica o desplazar el debate sobre la actuación de las autoridades universitarias.

