Mientras Gerrit Cole recorría la cueva de los Yankees esperando su turno para volver al montículo, la ofensiva de Nueva York se encargaba de construir el escenario ideal. Con tres cuadrangulares en las primeras entradas, los Bombarderos tomaron el control del encuentro y respaldaron una sólida apertura de su as para imponerse 12-2 a los Medias Blancas de Chicago en el Yankee Stadium.
La noche comenzó con un sobresalto para los locales. En la primera entrada, Andrew Benintendi conectó un cuadrangular solitario que puso al frente a Chicago y representó la primera y única ocasión en que los visitantes tuvieron ventaja en el marcador.
La respuesta de los Yankees no tardó en llegar.
Frente al abridor Davis Martin, la ofensiva neoyorquina volvió a exhibir el poder que la ha convertido en la principal productora de cuadrangulares en las Grandes Ligas. Spencer Jones, Ben Rice y Paul Goldschmidt conectaron vuelacercas para cambiar rápidamente el rumbo del encuentro y darle a Cole una ventaja cómoda desde los primeros episodios.
El daño tuvo un peso adicional si se considera que Martin había permitido apenas tres cuadrangulares en sus primeras 78.1 entradas de trabajo durante la temporada. Sin embargo, se encontró con una alineación que llegó al compromiso liderando las Grandes Ligas con 102 jonrones colectivos.
Con respaldo en el marcador, Cole encontró ritmo desde el montículo. Después del cuadrangular de Benintendi retiró a 13 bateadores de forma consecutiva, neutralizando cualquier intento de reacción de los Medias Blancas.
El derecho trabajó seis entradas en las que permitió únicamente tres imparables, otorgó dos bases por bolas y ponchó a seis bateadores. Su labor requirió 90 lanzamientos, de los cuales 59 fueron strikes, en lo que representó su quinta apertura desde que regresó a la rotación tras superar una cirugía Tommy John.
La única interrupción a su dominio llegó en el sexto inning, cuando Tristan Peters abrió la entrada con un sencillo. Para entonces, el encuentro ya estaba bajo control de los locales.
La ofensiva de Nueva York continuó ampliando la diferencia conforme avanzó la noche. En la octava entrada, el panameño José Caballero se sumó a la fiesta ofensiva con un cuadrangular frente al venezolano Luisangel Acuña, quien fue utilizado como jugador de posición para finalizar el encuentro por parte de Chicago.
La ventaja creció hasta convertirse en una diferencia de diez carreras y permitió a los Yankees asegurar una victoria sin sobresaltos.
El triunfo significó además la séptima victoria de Nueva York en sus últimos ocho compromisos, una racha que confirma el buen momento que atraviesa el equipo tanto desde el montículo como con el bate.
Para los Yankees, la combinación volvió a funcionar: poder ofensivo para construir la ventaja y un Gerrit Cole cada vez más cerca de recuperar su mejor versión tras una larga ausencia. El resultado fue una noche de dominio en el Bronx y una nueva muestra de por qué Nueva York continúa siendo uno de los equipos más productivos de la temporada.

