Los Cincinnati Reds continúan encontrando respuestas en el brazo de Chase Burns. El derecho de 23 años volvió a imponerse a los New York Yankees y condujo a Cincinnati a una victoria por 4-1 en el Yankee Stadium, resultado con el que la novena visitante aseguró dos de los tres encuentros de la serie.
Casi un año después de su presentación ante las Grandes Ligas, cuando sorprendió al ponchar a sus primeros cinco bateadores frente a los Yankees en Cincinnati, Burns regresó para enfrentar nuevamente a una de las alineaciones más exigentes de la Liga Americana. Esta vez no necesitó exhibir rectas de tres dígitos para controlar el encuentro. Lo hizo a partir de una combinación más completa de lanzamientos y una mayor experiencia sobre la lomita.
Antes del juego, el manager Terry Francona destacó la evolución del joven lanzador.
“Será interesante porque ahora es casi un lanzador diferente. Tiene el slider que verdaderamente se está convirtiendo en un arma. Tiene más aperturas de experiencia”, señaló el dirigente.
Burns respondió en el terreno. Trabajó cinco entradas en las que realizó 96 lanzamientos, 64 de ellos en zona de strike. Permitió cinco imparables, otorgó tres bases por bolas y ponchó a siete bateadores para mejorar su marca a 9-1 en la temporada.
La única anotación permitida por el derecho llegó en el cierre de la tercera entrada. Ben Rice castigó una recta con cuenta de 0-2 y conectó cuadrangular solitario por el jardín derecho para colocar momentáneamente adelante a Nueva York. Curiosamente, Rice también había conectado jonrón frente a Burns durante el debut del lanzador en 2025.
La respuesta de Cincinnati fue inmediata y terminó definiendo el encuentro. En la apertura del cuarto capítulo, el dominicano Noelvi Marte conectó un sencillo con dos outs que mantuvo viva la ofensiva ante el abridor puertorriqueño Elmer Rodríguez.
Con corredores en circulación apareció Tyler Stephenson, quien encontró una recta en cuenta de 3-1 y la envió al bullpen visitante del jardín izquierdo para conectar un cuadrangular de tres carreras que cambió el rumbo del partido y colocó a los Rojos al frente por 3-1.
A partir de ese momento, Burns y el relevo de Cincinnati se encargaron de proteger la ventaja. La ofensiva agregó una carrera más para sellar el marcador de 4-1 y completar una serie que representa un impulso para una organización que había perdido sus cinco series anteriores antes de iniciar esta reciente reacción.
Con el triunfo, Cincinnati mejoró su récord a 37-39 y sumó su segunda serie consecutiva ganada. Burns, por su parte, fortaleció sus argumentos rumbo al Juego de Estrellas. En 15 aperturas registra efectividad de 2.00, mientras que en sus últimas nueve salidas acumula marca de 6-0 con porcentaje de carreras limpias de 1.57.
Más allá del resultado, la serie confirmó el crecimiento de un lanzador que hace un año irrumpió en las Grandes Ligas a base de velocidad y que ahora comienza a consolidarse gracias a una combinación de repertorio, control y capacidad para resolver situaciones de presión frente a rivales de primer nivel.

