Catedral de Morelia despide a Carlos Garfias y llama a continuar su legado de paz

by Enlace Noticias

La Arquidiócesis de Morelia despidió este lunes a Mons. Carlos Garfias Merlos, Arzobispo Emérito de Morelia, durante la Santa Misa de Exequias celebrada en la Catedral de Morelia y presidida por Mons. José Armando Álvarez Cano.

Obispos, sacerdotes, religiosas, seminaristas y feligreses participaron en la celebración y recordaron el ministerio de Garfias Merlos, particularmente su trabajo en la formación sacerdotal, el acompañamiento a los jóvenes, la pastoral, la sinodalidad y la construcción de la paz.

Durante la homilía, el Arzobispo de Morelia destacó que el legado de Garfias Merlos permanece en las comunidades que acompañó.

“Su enseñanza, su ejemplo, sus gestos de caridad y las semillas de esperanza que sembró permanecen vivas en el corazón del pueblo que pastoreó”, expresó.

Uno de los principales ejes de la homilía fue el trabajo de Garfias Merlos por la construcción de la paz, particularmente ante los escenarios de violencia que enfrentó durante su ministerio en las diócesis que encabezó.

“Si hubiera que destacar un rasgo particularmente significativo de su ministerio, muchos pensaríamos inmediatamente en su compromiso por la construcción de la paz”, señaló Álvarez Cano.

Explicó que para el Arzobispo Emérito la paz no se reducía a la ausencia de violencia, sino que implicaba justicia, perdón y conversión del corazón.

De acuerdo con la reflexión del Arzobispo de Morelia, Garfias Merlos consideró que la Iglesia no podía permanecer indiferente ante los contextos de violencia. Por ello, impulsó espacios de diálogo, procesos de reconciliación, acciones para reconstruir el tejido social y una cultura del encuentro.

Llaman a mantener su obra pastoral

Durante la celebración, Mons. José Armando Álvarez Cano llamó a la comunidad católica a continuar los caminos pastorales impulsados por Garfias Merlos.

Pidió particularmente que los sacerdotes sean hombres de comunión, que las comunidades se conviertan en espacios de reconciliación y que la Iglesia rechace el odio y la división mediante el diálogo, la escucha y la construcción de puentes.

“La mejor manera de honrar la memoria de una persona no consiste únicamente en recordar su obra, sino en continuar todas aquellas auténticas mociones del espíritu que Dios inspiró en su servicio a la Iglesia”, afirmó.

El Arzobispo de Morelia reconoció también el dolor provocado por la muerte del prelado, pero vinculó la despedida con la esperanza propia de la fe cristiana.

“Lo haremos con lágrimas porque el amor también llora, pero lo haremos con esperanza, porque la fe nos asegura que el sepulcro no tiene la última palabra”, expresó.

“La muerte de un obispo no significa que su voz se apaga”

En otro momento de la homilía, Álvarez Cano planteó que la muerte de un obispo no representa el término de su misión ni del testimonio que dejó en las comunidades.

“La muerte de un obispo no significa que su voz se apaga”, sostuvo.

A partir de la Liturgia, definió al obispo como “primer testigo de la fe y primer servidor de la esperanza de su pueblo”, particularmente en un contexto marcado por la incertidumbre, la violencia, el miedo y el desaliento.

Señaló que la misión episcopal no consiste únicamente en administrar una diócesis o coordinar actividades pastorales, sino en presentar a Cristo como Buen Pastor y acompañar a las comunidades.

“Su misión es hacer presente a Cristo, Buen Pastor, caminar con el pueblo en sus alegrías y sufrimientos, escuchar el clamor de los pobres, acompañar a las familias, animar a los sacerdotes, fortalecer a los religiosos y consagrados, y confirmar a los fieles en la fe”, afirmó.

De Tuxpan a la Catedral de Morelia

Carlos Garfias Merlos falleció el jueves 6 de agosto. La velación comenzó en la parroquia de Santiago Apóstol, en Tuxpan, Michoacán, municipio de donde era originario.

El viernes 7 de agosto, el Cardenal Alberto Suárez Inda presidió la Eucaristía en esa comunidad, donde permanecieron los restos del Arzobispo Emérito hasta la tarde del domingo.

Posteriormente, el cuerpo fue trasladado a la Catedral de Morelia, donde fue velado durante la noche previo a la celebración de las exequias.

Concluida la Misa, los restos de Mons. Carlos Garfias Merlos fueron sepultados en la Cripta de los Arzobispos, ubicada junto al altar mayor de la Catedral de Morelia.

La despedida reunió a integrantes del clero, religiosos, seminaristas y fieles en torno a un mensaje centrado en la continuidad de su obra pastoral, particularmente en materia de formación, acompañamiento de los jóvenes, reconciliación y construcción de la paz.

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