En el Palacio Legislativo de San Lázaro, diputados del PRI recibieron a representantes del sector campesino que manifestaron su rechazo a la iniciativa de Ley de Aguas presentada por la Presidencia de la República, al considerar que impacta de manera negativa tanto a productores como a la ciudadanía en general.
El diputado Mario Calzada Mercado, integrante de la Comisión de Recursos Hidráulicos, Agua Potable y Saneamiento, coincidió con los agricultores en que la propuesta no solo compromete la actividad del campo, sino también el costo de los alimentos que llegan a las mesas de las familias mexicanas. Acompañado por el coordinador priista Rubén Moreira Valdez, empresarios, ganaderos y autoridades de Querétaro, subrayó que el derecho al agua es inseparable del derecho a una alimentación de calidad.
En conferencia de prensa, Rubén Moreira refrendó el rechazo de su bancada a la iniciativa, al advertir que contiene disposiciones jurídicas que se traslapan y resultan inaceptables. Exigió que cualquier dictamen sea público y analizado con tiempo suficiente por expertos, evitando un proceso apresurado. “El tema es complejo y cada foro con productores revela nuevas inquietudes, desde aspectos punitivos hasta temas de propiedad”, señaló.
El líder priista recordó que el país enfrenta 32 realidades distintas en materia productiva, por lo que cualquier reforma debe considerar esa diversidad. Además, alertó sobre la caída en la confianza de productores e inversionistas y el cero crecimiento económico registrado en octubre, lo que hace inviable generar mayor incertidumbre en el sector.
Diputados priistas como Leticia Barrera Maldonado, Alejandro Domínguez, Abigail Arredondo Ramos y Juan Antonio Meléndez respaldaron a los campesinos al advertir que la iniciativa afecta la tenencia de la tierra, limita el acceso al crédito y criminaliza al sector. “Morena y el oficialismo quieren centralizar el agua, pero esta ley impacta no solo al campo, sino a múltiples sectores del país”, señalaron.
Por su parte, Katia Reséndiz Jaime, presidenta del Consejo Consultivo del Agua, informó que en Querétaro se han realizado consultas con especialistas, académicos y productores para avanzar hacia una nueva legislación hídrica que modernice la gestión del recurso. Subrayó que la reforma debe construirse con sensibilidad, visión territorial y participación social para evitar daños irreversibles al sector primario.
Finalmente, agricultores, ganaderos y porcicultores queretanos enfatizaron que el agua es indispensable para garantizar la seguridad alimentaria y advirtieron que la iniciativa podría dejar sin patrimonio a muchas familias. “A todos los productores nos limita esta ley, y a todos los consumidores les afecta. Esta ley no es en contra de los productores, es en contra de los mexicanos”, expresaron.
La reunión en San Lázaro evidenció la tensión entre el sector campesino y el oficialismo, y abrió un nuevo capítulo en el debate legislativo sobre el futuro de la gestión del agua en México.

