El equipo Cadillac enfrentó una jornada complicada en el circuito chino, donde los problemas mecánicos marcaron el rumbo desde la primera práctica libre. La avería en el sistema de combustible del auto de Sergio Pérez al final de la FP1 dejó sin margen de maniobra al equipo, que no logró resolver la falla antes de la Sprint Qualifying. El resultado fue contundente: el mexicano no pudo salir a pista y arrancará desde el último lugar en la carrera sprint.
Valtteri Bottas, por su parte, logró completar algunas vueltas en la SQ1, aunque su sesión también estuvo lejos de ser ideal. El finlandés terminó en la posición 21 con un tiempo de 1:37.378, afectado por un problema en el despliegue de energía que condicionó su rendimiento. “Tuvimos un problema con el despliegue que afectó mis vueltas y nos impidió aprovechar al máximo la sesión. Necesitamos investigar a fondo”, explicó Bottas, consciente de que el equipo debe reaccionar antes de la carrera.
Pérez lamentó no haber tenido oportunidad de competir en la clasificación sprint. “Es una lástima que no hayamos podido participar. Tuvimos un problema con el sistema de combustible por la mañana y no pudimos solucionarlo a tiempo. El equipo está trabajando arduamente para encontrar una solución y prepararnos para nuestro primer Sprint mañana”, señaló el piloto mexicano, quien deberá remontar desde el fondo.
Nick Chester, director técnico, resumió el día como parte del proceso natural de un proyecto que aún está en construcción. “Hoy fue un día difícil, pero en esta etapa inicial seguimos detectando problemas y solucionándolos en tiempo real. No pudimos reparar el sistema de combustible del coche de Checo antes de la clasificación. En el lado de Valtteri, un problema importante en el despliegue nos impidió marcar tiempos representativos. Aun así, cada vuelta nos aporta información valiosa”.
La jornada dejó claro que Cadillac enfrenta un desafío técnico importante en su primera temporada, pero también que cada sesión aporta datos que pueden acelerar su evolución. Con la carrera sprint en puerta, el equipo trabaja contrarreloj para estabilizar el rendimiento y evitar que los contratiempos mecánicos vuelvan a marcar el rumbo del fin de semana.

