Cadillac llegó a la pretemporada con el peso simbólico de ser el nuevo integrante de la parrilla y con la expectativa natural que acompaña a cualquier debutante en la Fórmula 1. Su primera aparición en el Shakedown de Barcelona marcó el inicio de un proceso lleno de interrogantes, pero también de señales alentadoras: el auto rodó desde el primer día y el equipo logró completar su programa inicial sin contratiempos mayores. Ese impulso se mantuvo en Bahréin, donde las dos semanas de pruebas ofrecieron un panorama más claro sobre el punto de partida del proyecto estadounidense.
El equipo acumuló 320 vueltas en la primera prueba y 266 en la segunda, cifras que, si bien no lo colocan entre los más prolíficos, representan un avance sólido para una estructura que trabaja con una unidad de potencia completamente nueva y que enfrenta un proceso de aprendizaje acelerado. Los problemas técnicos aparecieron de forma esporádica, pero no impidieron que Cadillac completara su plan de trabajo y obtuviera datos esenciales para su debut en Melbourne.
Valtteri Bottas, uno de los pilotos encargados de liderar esta transición, subrayó que el objetivo no está en el punto de partida, sino en la evolución a lo largo del año. Sergio Pérez, de regreso a la parrilla, coincidió en que el kilometraje acumulado ha sido clave para un equipo que sabía que enfrentaría un inicio exigente. Ambos destacaron la capacidad de adaptación y la necesidad de transformar cada sesión en aprendizaje.
Desde el muro, el director Graeme Lowdon se mostró satisfecho con el progreso inicial, destacando que los problemas encontrados fueron menores y comparables a los que cualquier equipo experimenta en sus primeras salidas. La prioridad, insistió, es consolidar una base operativa que permita avanzar con consistencia durante la temporada.
El debut de Cadillac en Australia no estará marcado por expectativas desmedidas. El equipo entiende que su lugar en la jerarquía aún es incierto y que la primera carrera será apenas un punto de referencia. Sin embargo, el kilometraje logrado y la estabilidad mostrada en sus primeras pruebas ofrecen un punto de partida razonable para un proyecto que busca asentarse en la categoría y construir una identidad competitiva a largo plazo.

