La Obra Nacional de la Buena Prensa conmemora nueve décadas de labor editorial al servicio de la Iglesia en México bajo un principio que ha acompañado su historia desde 1936: «Sembremos siempre la verdad y el bien». Fundada en un contexto marcado por la persecución religiosa, la institución llega a su 90 aniversario reafirmando su compromiso con la formación, la evangelización y la difusión del pensamiento cristiano a través de la palabra escrita.
El sacerdote jesuita Marco Antonio Bran destacó que el lema acuñado por el fundador de la institución, el P. José Antonio Romero Ortigosa, S.J., continúa vigente en una época caracterizada por la inmediatez de la información y la transformación de los medios de comunicación.
La frase, explicó, sintetiza una misión inspirada en el magisterio pontificio sobre el papel de la comunicación en la vida de la Iglesia. Mientras el papa Pío IX sostuvo que «la prensa es tan necesaria como la cátedra», León XIII llamó a responder a la mala prensa con una buena prensa. Posteriormente, Pío XI afirmó que «el arma más eficaz del apostolado moderno es la buena prensa, pues con ella se podrá instruir y salvar al pueblo».
Fue precisamente bajo el pontificado de Pío XI cuando nació este proyecto editorial en México.
La fundación de Buena Prensa coincidió con uno de los momentos más complejos para la Iglesia mexicana. En 1936, el país atravesaba las consecuencias del conflicto religioso que marcó la relación entre el Estado y las instituciones eclesiásticas durante las primeras décadas del siglo XX.
En ese contexto, la naciente obra jesuita asumió la tarea de convertirse en un espacio para difundir contenidos religiosos y formativos dirigidos tanto al clero como a los fieles.
«Buena Prensa nació precisamente para eso: sembrar verdad, bien y esperanza en medio de un contexto adverso», señala el texto conmemorativo publicado con motivo del aniversario.
El proyecto recibió la aprobación del entonces Provincial de México de la Compañía de Jesús, el P. Enrique del Valle, S.J., en enero de 1936, mientras que su presentación pública tuvo lugar el 4 de junio de 1937, durante la festividad del Sagrado Corazón de Jesús.
Sus primeras oficinas fueron establecidas en la localidad de Mixcoac, al sur de la Ciudad de México. Posteriormente, la editorial trasladó sus instalaciones al Centro Histórico, en la calle de Donceles número 99-A, para finalmente establecerse en 1946 en su actual sede de la colonia Santa María la Ribera.
La identidad institucional quedó reflejada desde sus orígenes en su nombre: Obra Nacional de la Buena Prensa. «Obra Nacional» por su carácter apostólico al servicio de la Iglesia en México y «Buena Prensa» por su compromiso con la difusión de contenidos inspirados en el Evangelio y el pensamiento cristiano.
La institución tiene además como patrono a san Pedro Canisio, S.J., reconocido como doctor de la Iglesia y considerado uno de los pioneros de la prensa católica. El jesuita neerlandés dedicó buena parte de su vida a la enseñanza, la predicación y la publicación de textos catequéticos durante el siglo XVI, impulsando el uso de la imprenta como instrumento para la formación religiosa.
Su obra más conocida, el Catecismo publicado en 1555, se convirtió en uno de los textos fundamentales para la enseñanza de la doctrina cristiana en Europa.
Las primeras publicaciones de Buena Prensa reflejaron desde sus inicios la diversidad de sus destinatarios. Entre ellas destacan la revista Christus, dirigida al clero; Campaña Espiritual, orientada a los integrantes de la Campaña Espiritual por la Niñez Mexicana; Favores del Padre Pro, dedicada a difundir testimonios relacionados con el jesuita mexicano Miguel Agustín Pro; y ¿Lo sabías…?, una publicación semanal de divulgación popular escrita por Joaquín Cardoso, S.J.
A lo largo de noventa años, la editorial ha acompañado los cambios sociales, tecnológicos y culturales del país, transitando desde la publicación de libros y revistas impresas hasta la incorporación de nuevos formatos de comunicación.
Con motivo del aniversario, este 24 de julio se celebrará una Eucaristía de acción de gracias a las 11:00 horas en la Basílica de Guadalupe, ceremonia que será transmitida a través de las plataformas digitales oficiales del recinto.
Facebook de la Basílica de Guadalupe
Canal de YouTube de la Basílica de Guadalupe
La celebración busca reconocer a quienes han participado en la historia de la institución y renovar el compromiso que ha acompañado a Buena Prensa desde su fundación. Noventa años después, el proyecto editorial jesuita mantiene vigente la consigna con la que inició su camino: sembrar la verdad y el bien a través de la palabra escrita.

