Luego de rendir protesta como presidente de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados, Raúl Bolaños-Cacho Cué, del PVEM, afirmó que conducirá las sesiones con “absoluta neutralidad” y estricto apego a la ley, y llamó a los grupos parlamentarios a evitar que la competencia electoral desplace la responsabilidad de legislar.
En su primer mensaje al frente de la Cámara, el legislador sostuvo que buscará que el tercer año de la LXVI Legislatura se caracterice por el debate, la construcción de acuerdos y el respeto entre las distintas fuerzas políticas.
“Podemos debatir con intensidad sin convertir al otro en enemigo. Y podemos no coincidir en muchas cosas, pero coincidir en una que es esencial: México está por encima de nosotros mismos”, afirmó.
Bolaños-Cacho Cué señaló que la conducción de la Mesa Directiva deberá garantizar que todas las posiciones sean escuchadas y que las reglas parlamentarias se apliquen sin distinciones.
“Conduciré las sesiones con absoluta neutralidad y con estricto apego a la ley. No habrá privilegios, no habrá exclusiones, habrá reglas claras y serán aplicadas a todos por igual”, sostuvo.
El presidente de la Cámara de Diputados planteó que presidir el órgano legislativo no significa representar a una fuerza política, sino garantizar la participación de las distintas expresiones que integran el Pleno.
“Presidir esta Cámara no significa representar una sola voz, significa garantizar que todas las voces sean escuchadas. Ese será mi compromiso”, enfatizó.
El legislador también puso el foco en el contexto electoral que acompañará este tercer año legislativo. Reconoció que la competencia política forma parte de la democracia, pero advirtió que no debe modificar la función central de los diputados.
“No podemos permitir que la competencia política nos haga olvidar para qué estamos aquí. Estamos aquí para representar, estamos aquí para escuchar, estamos aquí para legislar, pero sobre todo estamos aquí para servir a México”, afirmó.
Bolaños-Cacho Cué sostuvo que aspira a que la Cámara de Diputados sea un espacio de encuentro en el que las diferencias puedan ser procesadas mediante el debate y los acuerdos, en lugar de convertirse en confrontaciones entre sus integrantes.
“Una Cámara donde los argumentos tengan más fuerza que los insultos”, planteó, al señalar que detrás de cada iniciativa, discusión y decisión legislativa existen personas y familias que esperan resultados.
También afirmó que la pluralidad no debe considerarse una debilidad y llamó a los legisladores a defender sus convicciones sin dejar de escuchar las posiciones de los demás grupos parlamentarios.
“Esta presidencia los va a escuchar, pero mucho más importante, los va a respetar”, sostuvo.
El presidente de la Mesa Directiva agradeció el respaldo de las coordinaciones parlamentarias de Morena, PAN, PVEM, PT, PRI y Movimiento Ciudadano a la integración del órgano de gobierno y destacó la disposición para construir acuerdos entre fuerzas políticas con posiciones distintas.
Durante su intervención también reconoció a quienes lo antecedieron en la Presidencia de la Mesa Directiva, entre ellos Ifigenia Martínez, Sergio Gutiérrez Luna y Kenia López Rabadán, a quienes atribuyó una responsabilidad institucional en la conducción de la Cámara.
Bolaños-Cacho Cué afirmó que recibe el cargo con la responsabilidad de representar a la coalición que llevó a Claudia Sheinbaum Pardo a la Presidencia de la República, pero estableció que esa condición no modificará su actuación como presidente de la Cámara.
“Los cargos pasan, pero la huella que dejamos en las personas permanece”, expresó.
El nuevo presidente de la Mesa Directiva sostuvo que al cierre del año legislativo espera que la Cámara pueda acreditar resultados y que, pese a las diferencias políticas, sus integrantes hayan contribuido a que el país avance.
La conducción de la Mesa Directiva, afirmó, estará marcada por la neutralidad, el diálogo, la aplicación de las reglas por igual y el respeto a las distintas voces representadas en San Lázaro.

