Los campamentos de entrenamiento de la NFL están por comenzar y la División Este de la Conferencia Americana iniciará la pretemporada con cuatro escenarios distintos. Mientras los Buffalo Bills buscan dar el siguiente paso hacia el Super Bowl bajo un nuevo entrenador, los New England Patriots intentarán responder tras perder el campeonato. Los Miami Dolphins afrontan una reconstrucción ofensiva y los New York Jets buscan dejar atrás una de las campañas más complicadas de su historia reciente.
Buffalo abrirá actividades con uno de los cambios más relevantes del receso: el inicio de la etapa de Joe Brady como entrenador en jefe, luego de sustituir a Sean McDermott. El principal objetivo será potenciar el rendimiento del quarterback Josh Allen y convertir a un equipo que terminó con marca de 12-5 en un contendiente al título. La defensa estará ahora bajo la coordinación de Jim Leonhard, mientras que la incorporación del ala defensiva Bradley Chubb busca solucionar la falta de presión sobre los mariscales rivales, una de las principales carencias evidenciadas durante los playoffs de 2025.
Otro de los focos estará sobre el receptor DJ Moore, quien llega para convertirse en la principal opción ofensiva de Allen tras la salida de Stefon Diggs. El propio Moore reconoció que enfrentó un periodo de adaptación durante la primavera, aunque confía en consolidar la sociedad ofensiva durante el campamento y la temporada regular.
En Miami, el inicio de la pretemporada marcará el comienzo de una reconstrucción. La salida de Tua Tagovailoa, Tyreek Hill y Jaylen Waddle abre paso a una nueva ofensiva encabezada por Malik Willis, quien afrontará su primera campaña completa como quarterback titular después de firmar un contrato por tres años. El desempeño del nuevo grupo de receptores y la capacidad de Willis para consolidarse como líder del proyecto serán algunos de los aspectos más observados durante las prácticas.
Los Dolphins también estrenarán liderazgo con Jeff Hafley y Jon-Eric Sullivan al frente de las operaciones deportivas. Ambos tendrán la responsabilidad de modificar la dinámica de un equipo que terminó la temporada anterior con marca de 7-10 y que busca establecer una nueva identidad desde el primer día del campamento.
En New England, la atención estará centrada en la ofensiva encabezada por Drake Maye, quien contará con un nuevo objetivo gracias a la llegada del receptor AJ Brown, incorporado mediante un intercambio realizado en junio. La organización espera que esta dupla fortalezca un ataque que intentará regresar al Super Bowl después de perder la edición anterior.
Sin embargo, el campamento también estará marcado por asuntos pendientes fuera del terreno de juego. La negociación contractual del esquinero Christian Gonzalez y la situación del novato Gabe Jacas mantienen abiertas dos interrogantes para la plantilla. A ello se suma el escrutinio que continúa alrededor del entrenador Mike Vrabel tras la atención mediática generada durante la temporada baja, mientras el equipo busca dejar atrás la derrota sufrida en el Super Bowl.
Los Jets iniciarán la pretemporada con la intención de revertir una campaña de 3-14. La franquicia apostó por una renovación casi total de su defensiva luego de concluir 2025 sin registrar una sola intercepción, una cifra que evidenció las dificultades del equipo. La incorporación de veteranos y jóvenes provenientes del draft será puesta a prueba durante las primeras semanas de trabajo.
En el ataque, el regreso de Geno Smith representa otra de las historias relevantes de la división. Trece años después de haber sido seleccionado por la organización, el quarterback vuelve con la responsabilidad de liderar una ofensiva integrada por Garrett Wilson, Breece Hall y varios jugadores jóvenes, bajo la coordinación ofensiva de Frank Reich. Paralelamente, el veterano mariscal enfrenta una investigación por una presunta agresión ocurrida en Florida, asunto sobre el que aún no ha emitido declaraciones.
Con el inicio de los campamentos programado para la segunda quincena de julio, la AFC Este comenzará a definir el rumbo de una temporada en la que Buffalo intentará consolidar un nuevo liderazgo, New England buscará regresar a la disputa del campeonato, Miami evaluará el alcance de su reconstrucción y los Jets tratarán de poner fin a una prolongada ausencia en la postemporada.

