Los New York Yankees encontraron una respuesta cuando más la necesitaban. Después de tres derrotas consecutivas y en medio de uno de sus periodos ofensivos más discretos de la temporada, el equipo evitó la barrida frente a los Toronto Blue Jays con una victoria de 4-3 en diez entradas, impulsada por un cuadrangular de Ben Rice.
Antes del encuentro, el manager Aaron Boone modificó de manera significativa el orden al bat con la intención de cambiar la dinámica ofensiva. Rice fue colocado como primer bate, Luis García Jr. ascendió al segundo turno, Trent Grisham ocupó el cuarto puesto y el panameño José Caballero apareció como segunda base en lugar de Jazz Chisholm Jr.
“Más que nada, simplemente queríamos cambiar un poco las cosas”, explicó Boone. “Dar una imagen un poco diferente”.
La nueva alineación no generó una ofensiva constante frente al derecho Dylan Cease, quien trabajó 6.1 entradas y permitió que los Yankees apenas se embasaran en cinco ocasiones. Sin embargo, el movimiento terminó dando resultados en los momentos decisivos.
Caballero participó en la primera carrera del encuentro desde el tercer inning. Negoció un pasaporte tras ganar dos impugnaciones mediante el sistema ABS, avanzó a segunda con un rodado de Rice, robó la tercera base y anotó gracias a un elevado de sacrificio de Luis García Jr.
La producción ofensiva siguió siendo limitada, pero en el séptimo episodio George Lombard Jr. conectó un doble que puso fin a la actuación de Cease. Poco después, Caballero respondió con un sencillo productor frente al relevista Brendon Little para colocar a Nueva York arriba 2-1.
El panameño incluso estuvo cerca de contribuir con una carrera adicional, aunque terminó atrapado entre primera y segunda base en una jugada que fue revisada en video.
Cuando parecía que los Yankees romperían la racha negativa, una defensa imprecisa dejó escapar la ventaja en el noveno inning. Toronto empató el encuentro 2-2 y obligó a disputar entradas extras.
La respuesta llegó de inmediato.
En la parte alta del décimo episodio, Rice conectó un jonrón de dos carreras con un out para devolver la ventaja a Nueva York. El batazo representó apenas su segundo cuadrangular de agosto y terminó con una sequía de 27 entradas consecutivas sin vuelacercas para los Yankees durante la serie en Toronto.
El batazo también significó una reivindicación para Rice, quien había cometido un error defensivo en la novena entrada que facilitó la carrera del empate de los Blue Jays.
Mientras la ofensiva encontraba la forma de reaccionar, el pitcheo volvió a sostener al equipo.
Ryan Weathers firmó su quinta apertura consecutiva de calidad al lanzar 7.1 entradas de una carrera, permitir seis imparables, conceder una base por bolas y ponchar a cuatro rivales. El zurdo retiró a los primeros diez bateadores que enfrentó antes de aceptar tráfico en las bases.
Antes del partido, Boone destacó el momento que atraviesa su abridor.
“Creo que ha tenido un muy buen dominio de su repertorio en cuanto al plan con el que entra a cada juego. La ejecución de sus pitcheos secundarios ha sido realmente, realmente buena”, afirmó el manager.
La victoria no resolvió los problemas ofensivos que han acompañado a los Yankees durante la última semana, pero sí evitó una barrida en Toronto y puso fin a una racha de tres derrotas consecutivas.
En una jornada en la que la producción volvió a ser limitada frente a uno de los principales candidatos al Premio Cy Young, el cambio de alineación encontró respuesta en dos de los jugadores que Boone promovió: José Caballero generó carreras desde la parte baja del orden y Ben Rice rompió el empate con el batazo que permitió a Nueva York salir de Toronto con un triunfo.

