El diputado federal y vocero nacional Arturo Ávila presentó un deslinde formal respecto a las bardas con su nombre que fueron exhibidas durante una mesa de debate en Grupo Fórmula, conducida por la periodista Azucena Uresti, y que aparecieron en distintos puntos de la alcaldía Cuauhtémoc. El legislador afirmó que no reconoce la autoría de esa propaganda y rechazó cualquier intento de vincularla con actos anticipados de campaña.
Ávila sostuvo que no ordenó, financió ni solicitó la colocación de las bardas y que no tiene relación con quienes las pintaron. Consideró que su aparición no puede interpretarse como un hecho fortuito, sino como una acción organizada con un propósito político orientado a construir acusaciones sin sustento.
El diputado cuestionó quién tendría la capacidad operativa y los recursos para desplegar hasta 500 bardas en un solo día, lo que calificó como una operación coordinada destinada a generar un montaje. Subrayó que el punto central no es su nombre en las paredes, sino identificar a quienes buscan fabricar señalamientos.
Ávila anunció que promoverá un procedimiento formal ante las autoridades para que se investigue el origen de la propaganda, se determine a los responsables y se apliquen las sanciones correspondientes. Afirmó que su compromiso es con la legalidad y con una vida democrática basada en argumentos y no en campañas de desinformación.
El legislador concluyó que México requiere un debate serio y que no permitirá que la confrontación política se base en prácticas que distorsionen la verdad.

