El presidente nacional del Partido Revolucionario Institucional (PRI), Alejandro Moreno Cárdenas, afirmó que un reporte publicado por el diario Los Angeles Times respalda señalamientos que ha realizado con anterioridad sobre presuntas investigaciones de autoridades estadounidenses contra los gobernadores de Sonora y Tamaulipas, Alfonso Durazo y Américo Villarreal, respectivamente.
En un posicionamiento público, el dirigente priista sostuvo que ambos mandatarios estatales son objeto de indagatorias en Estados Unidos por presuntos vínculos con el crimen organizado y aseguró que habrían perdido sus visas como consecuencia de investigaciones de carácter penal.
Las declaraciones de Moreno se producen en medio del debate político generado por versiones periodísticas y pronunciamientos relacionados con presuntas investigaciones de autoridades estadounidenses a actores políticos mexicanos.
El senador priista aseguró que la información representa un asunto que impacta la imagen institucional del país y cuestionó la postura del gobierno federal frente a los señalamientos.
“Es un golpe directo a la credibilidad del país”, sostuvo el dirigente nacional del PRI al referirse a las versiones sobre las presuntas investigaciones.
Moreno exigió a la presidenta Claudia Sheinbaum que adopte una postura firme frente a los señalamientos y demandó que se deslinden responsabilidades en caso de acreditarse conductas ilícitas.
Durante su mensaje, el líder del tricolor también lanzó críticas contra Morena y contra el expresidente Andrés Manuel López Obrador, al afirmar que existe una política de protección hacia funcionarios y actores políticos señalados por presuntos nexos con organizaciones criminales.
“Que se ponga del lado del pueblo de México”, expresó el dirigente priista al insistir en que el gobierno federal debe actuar frente a las acusaciones que han surgido en las últimas semanas.
Alejandro Moreno sostuvo además que su partido no permitirá que, desde su perspectiva, existan condiciones de impunidad para servidores públicos vinculados con actividades ilícitas.
El dirigente nacional del PRI afirmó que quienes enfrenten investigaciones deben responder ante las autoridades correspondientes y rechazó que se les presente como víctimas de persecución política.
Asimismo, argumentó que las condiciones de inseguridad que enfrentan entidades como Sonora y Tamaulipas obligan a revisar con seriedad cualquier señalamiento relacionado con la posible infiltración del crimen organizado en espacios de poder.
En el mismo posicionamiento, Moreno aseguró que eventualmente podrían surgir nuevas investigaciones contra integrantes de Morena y sostuvo que algunos actores políticos tendrían que comparecer ante autoridades estadounidenses si prosperan las indagatorias mencionadas.
“Los cínicos, corruptos y narcopolíticos que hoy se sienten protegidos por el poder, mañana van a estar suplicando acuerdos para reducir su condena”, declaró.
Las declaraciones del dirigente priista se suman al intercambio de acusaciones entre oposición y oficialismo en torno a temas de seguridad, combate al crimen organizado y presuntos vínculos de actores políticos con organizaciones delictivas.
Hasta el momento, los gobiernos de Sonora y Tamaulipas han rechazado en distintas ocasiones señalamientos relacionados con presuntos nexos con grupos criminales, mientras que el gobierno federal ha sostenido que las acusaciones deben sustentarse en investigaciones formales y pruebas verificables.
El posicionamiento de Alejandro Moreno vuelve a colocar en la agenda política nacional el debate sobre la seguridad pública, la relación entre México y Estados Unidos en materia de combate al crimen organizado y las exigencias de rendición de cuentas hacia actores políticos de distintos niveles de gobierno.

