Diez años después del intento impulsado durante la primera administración municipal de Alfonso Martínez Alcázar para incorporar mecanismos automatizados de sanción vial, el Ayuntamiento de Morelia volvió a incluir en su nuevo Reglamento de Tránsito y Vialidad las bases legales para la detección automática de infracciones mediante sistemas tecnológicos.
El nuevo ordenamiento, publicado en el Periódico Oficial del Estado el 16 de junio de 2026, incorpora por primera vez de manera expresa la figura denominada «Detección automática de infracciones», definida como el procedimiento mediante el cual se identifican faltas al reglamento mediante «cámaras, radares, sensores u otros dispositivos electrónicos, sin la intervención directa del agente en el momento de su comisión, generando la imposición de la sanción administrativa correspondiente».
La disposición representa el regreso de un modelo de vigilancia tecnológica que hace una década generó debate en Morelia. En 2016, durante la primera gestión de Alfonso Martínez como presidente municipal, se impulsó un esquema de fotomultas que no logró consolidarse y terminó sin continuidad operativa. Ahora, bajo una nueva administración encabezada por el mismo alcalde, el concepto vuelve a incorporarse dentro del marco normativo municipal.
Aunque el reglamento no utiliza expresamente la palabra «fotomulta», la definición incluida en el artículo correspondiente permite la utilización de herramientas tecnológicas para documentar infracciones de tránsito y generar sanciones administrativas derivadas de dicha evidencia.
El dictamen que acompaña la aprobación del reglamento señala que el nuevo modelo incorpora «uso de tecnologías aplicadas al tránsito» y plantea la implementación de «avances tecnológicos tendientes al mejoramiento de las comunicaciones», elementos que forman parte de la estrategia municipal de movilidad y seguridad vial.
La incorporación de estos sistemas podría permitir la detección de conductas como exceso de velocidad, circulación en sentido contrario, invasión de espacios exclusivos para ciclistas, incumplimiento de señalización, circulación sin placas visibles y otras infracciones previstas en el reglamento.
El nuevo tabulador contempla sanciones económicas relevantes. Entre las más elevadas se encuentran las relacionadas con arrancones, competencias o acrobacias vehiculares sin autorización, así como circular en sentido contrario o generar ruido excesivo por modificaciones al sistema de escape, conductas sancionables con multas de entre 30 y 40 UMA.
Tomando como referencia el valor vigente de la Unidad de Medida y Actualización (UMA) para 2026, de 117.31 pesos diarios, las sanciones más altas previstas por el reglamento oscilan entre 3 mil 519.30 pesos y 4 mil 692.40 pesos.
Otras infracciones como estacionarse en doble fila, incumplir el programa vial «Uno y Uno», circular sin placas o invadir infraestructura ciclista contemplan multas que van de 20 a 35 UMA, equivalentes aproximadamente a entre 2 mil 346.20 y 4 mil 105.85 pesos.
La implementación de la detección automática de infracciones se complementa con otro de los cambios estructurales contenidos en el reglamento: la incorporación de la Justicia Cívica Municipal para la atención y resolución de faltas administrativas derivadas de la movilidad.
De esta manera, el Ayuntamiento de Morelia no sólo actualizó su marco normativo en materia de tránsito, sino que reabrió la posibilidad de utilizar herramientas tecnológicas para sancionar infracciones, retomando una propuesta que tuvo antecedentes durante la primera administración de Alfonso Martínez y que ahora regresa formalmente al reglamento municipal bajo la figura de detección automática de infracciones.

