El dirigente estatal del PRI, Guillermo Valencia, expuso durante su posicionamiento semanal que persisten pendientes en la atención a las víctimas del coche bomba detonado en Coahuayana, pese a los compromisos asumidos por autoridades estatales y municipales tras el ataque.
Valencia presentó una carta enviada por la señora Emma, propietaria de los locales comerciales dañados en la explosión, dirigida al gobernador Alfredo Ramírez Bedoya. En el documento, la afectada señala que el presidente municipal de Coahuayana no ha respondido a sus llamadas ni ha dado seguimiento a los acuerdos establecidos para la reparación de la estructura donde se encontraban los negocios afectados.
De acuerdo con el dirigente priista, la víctima reconoce que recibió apoyo estatal para la reposición del equipo de su carnicería, pero advierte que la infraestructura continúa en riesgo de colapso. Según la carta, el inmueble permanece sin intervención y la familia enfrenta dificultades adicionales debido al estado de salud del esposo de la propietaria.
Valencia recordó que acudió a Coahuayana días después del atentado para brindar acompañamiento a las víctimas y afirmó que la falta de seguimiento municipal contrasta con los compromisos públicos asumidos tras el ataque. Señaló que, según testimonios de los afectados, el alcalde únicamente estuvo presente durante su visita y no ha regresado al lugar.
El dirigente sostuvo que la atención a las víctimas debe ser integral y que la reparación de daños no puede limitarse a la entrega de equipamiento si la estructura donde operaban los negocios continúa sin intervención. Indicó que la situación refleja la necesidad de revisar los mecanismos de coordinación entre los distintos niveles de gobierno para garantizar que los compromisos se cumplan.
Valencia afirmó que la carta de la señora Emma evidencia la urgencia de retomar el caso y dar seguimiento a las acciones pendientes para asegurar condiciones adecuadas de reconstrucción y seguridad para las familias afectadas.

