La vicepresidenta de Organización Legislativa del grupo parlamentario de Morena, diputada Dolores Padierna Luna, fijó postura ante la orden ejecutiva firmada por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, relativa a la relación de su país con Cuba. Desde el Congreso, la legisladora calificó la medida como un acto de presión internacional que rebasa los márgenes de la política exterior tradicional.
En un pronunciamiento dirigido a medios legislativos, Padierna sostuvo que la orden ejecutiva constituye una acción de carácter coercitivo que busca castigar a naciones soberanas mediante restricciones económicas. Señaló que las disposiciones anunciadas pretenden convertir el acceso a bienes esenciales, como alimentos y energía, en instrumentos de presión geopolítica.
La diputada afirmó que las medidas anunciadas no responden a criterios de seguridad nacional, sino a mecanismos de dominación económica y castigo colectivo. Desde su perspectiva, la decisión del gobierno estadounidense representa una escalada en la confrontación comercial y un intento de forzar alineamientos políticos en la región.
Padierna subrayó que el Congreso mexicano debe mantenerse atento a las implicaciones de esta orden ejecutiva, tanto en el ámbito regional como en la relación bilateral. Añadió que el posicionamiento de Morena se orienta a la defensa de la soberanía de los pueblos y al rechazo de acciones que, dijo, afectan directamente a la población civil.
El pronunciamiento se suma a las reacciones legislativas que han surgido en torno a la política estadounidense hacia Cuba, en un contexto donde las decisiones de Washington generan impactos diplomáticos y económicos que alcanzan a toda la región.

